Sant Vicenç d'Alcaidus, Alaior.

Esta serie de círculos, o casas talayóticas pertenecen a un poblado llamado Biniaiet, donde quedan algunos restos de muralla, dos talayots, y otros círculos. El grueso del poblado estaba en la cima de una colina, mientras que estos círculos están más bien en su falda. En la parte más alta de esta cadena podemos ver una habitación rectangular, ya de época romana. Cuando fue excavada, se descubrió que su suelo era liso, de mortero (como cemento), pero hoy en día ya sólo queda una especie de gravilla resultante del troceado de ese suelo.

Se pueden apreciar perfectamente varias de las caracteríticas típicas de estas casas talayóticas. Además de la configuración en cadena ya mencionada, podemos ver en varios de los círculos los muros exteriores, siempre en forma cricular casi perfecta, y compuesto de un doble paramento de grandes piedras rectangulares en el exterior y mampostería "en seco" en el lado interior del muro. Otros elementos muy habituales en este tipo de construcciones son abundantes lajas verticales (columnas), nichos en las paredes, rincones con piedras planas para el fuego, y cavidades en el suelo para almacenar agua.

La disposición típica de los espacios internos seguía un mismo patrón: un patio central y una serie de estancias alrededor de éste, adosadas a la pared circular de la casa. Sin embargo, esta disposición no es siempre reconocible, a veces por el estado ruinoso de la vivienda, y otras veces por que sufrieron abundantes reformas a lo largo de los siglos (a menudo hasta bien entrada la época romana, con su característica costumbre de hacer todo con líneas y ángulos rectos).